Pinturerías Color celebró 40 años de trayectoria, esfuerzo y crecimiento familiar

Pinturerías Color, empresa mendocina y asociada a CAPIN, la Cámara Argentina de Pinturerías, celebró en julio cuatro décadas de trayectoria. Desde Pinturas & Negocios conversamos con Jorge Ruggieri, presidente de la compañía, sobre los inicios del negocio, los desafíos que marcaron su historia, la evolución de la industria y los proyectos que impulsan el futuro de la empresa.



12 de agosto de 2026


¿Qué lo llevó a abrir este negocio en primer lugar?

Tenía apenas 24 años, estaba casado y comenzaba a formar mi familia. Esa nueva etapa de mi vida me impulsó a concretar un sueño que siempre había tenido: construir un proyecto propio.

Siempre tuve un espíritu emprendedor y vi en la apertura de una nueva pinturería una oportunidad para desarrollarme. En julio de 1986 comenzamos este camino junto a mi cuñado y un primo. Venía de trabajar y estudiar al mismo tiempo, sin respaldo económico familiar, por lo que fue una apuesta muy importante.

Con el tiempo, mis socios decidieron retirarse y tomé una de las decisiones más trascendentales de mi vida: comprar sus partes y continuar solo. Ese fue el verdadero comienzo del gran desafío.


¿Cuáles han sido los momentos más memorables o significativos a lo largo de estos años?

Sin dudas, el momento más importante fue cuando quedé al frente de la empresa. En ese entonces teníamos dos locales y decidí concentrar todos los esfuerzos en la casa central para fortalecer el negocio.

Fue una etapa muy exigente. Mientras pagaba las cuotas acordadas con mis ex-socios, debía mantener el stock y sostener la actividad para que los clientes no percibieran la reestructuración. Recuerdo que las últimas cuotas las pagué vendiendo mi auto y tomando un préstamo.

Haber cancelado esa deuda fue, para mí, el verdadero hito fundacional de la empresa. Sentí que empezaba de nuevo, pero con más experiencia, confianza y determinación.


¿Cómo ha evolucionado la industria de la pintura y la decoración desde que abrió su negocio?

En estos 40 años la transformación ha sido enorme. Pasamos de una época donde todo era mucho más artesanal a una industria atravesada por la innovación y la tecnología.

Hoy existen productos más duraderos, ecológicos, de secado rápido y con soluciones específicas para cada necesidad. También cambió la manera en que los clientes eligen los colores, influenciados por las tendencias de diseño, las redes sociales y el asesoramiento profesional.

Además, el sector se profesionalizó significativamente gracias a la capacitación permanente que impulsan tanto fabricantes como pinturerías.


¿Cuál considera que ha sido el factor clave para el éxito continuo de la empresa?

Si tuviera que resumir nuestra historia en una sola palabra, sería perseverancia.

Los momentos difíciles son los que ponen a prueba la capacidad de cualquier pyme. Siempre procuré afrontar cada desafío con optimismo y confianza en las decisiones tomadas.

Pero, por sobre todo, el crecimiento fue posible gracias a la confianza construida con nuestros clientes durante estos 40 años. Brindar asesoramiento, cumplir con la palabra y acompañar cada proyecto fue tan importante como ofrecer buenos productos.

También fue clave adaptarnos a los cambios, incorporar nuevas tecnologías, ampliar la oferta de marcas y abrir una segunda sucursal, sin perder la esencia de empresa familiar.

¿Cómo han enfrentado desafíos como la competencia online y los cambios en las tendencias de decoración?

Hoy cuento con un gran respaldo: mis hijas, mis yernos y un equipo comprometido que se convirtió en el corazón de la empresa.

La llegada del comercio electrónico modificó los hábitos de compra, pero entendimos que nuestro diferencial seguía siendo el asesoramiento personalizado y el acompañamiento antes, durante y después de cada venta.

Por eso fortalecimos nuestra presencia digital sin dejar de priorizar la atención personalizada, que sigue siendo uno de nuestros principales valores.

En su opinión, ¿qué importancia tiene brindar un servicio al cliente excepcional?

El servicio al cliente es la columna vertebral de cualquier negocio exitoso. Lo entendimos desde el primer día y es un valor que buscamos transmitir a todo el equipo.

Nuestros clientes son nuestro mayor patrimonio y trabajamos todos los días para brindarles una atención cercana, profesional y de calidad.

¿Tienen planes de expansión o nuevos servicios para el futuro?

Sí. Hoy la empresa cuenta con una base sólida gracias al impulso de la nueva generación familiar.

Nuestro objetivo es continuar creciendo de manera sustentable. Además de pensar en nuevas sucursales, queremos ampliar nuestras líneas de productos, fortalecer los canales digitales, mejorar la experiencia de compra y seguir desarrollando el servicio de asesoramiento técnico, una de las características que más nos distingue.

Después de 40 años de trayectoria, ¿qué reflexión le gustaría compartir?

Más allá de los números y los resultados, creo que toda empresa debe tener un espíritu social y comprender la responsabilidad que implica liderar una organización.

Nunca debemos perder el contacto humano. La cercanía con las personas, tanto con los clientes como con quienes forman parte del equipo, es lo que le da sentido y alma a cualquier emprendimiento.

A cuatro décadas de su fundación, Pinturerías Color continúa consolidándose como una empresa familiar de referencia en Mendoza. Con la incorporación de una nueva generación al frente del negocio, una fuerte vocación de servicio y proyectos de crecimiento sostenido, la compañía reafirma el compromiso que la acompaña desde 1986: ofrecer asesoramiento, confianza y cercanía en cada proyecto de sus clientes.


Fuente: Pinturerías Color y CAPIN, Cámara Argentina de Pinturerías.