El Foro Económico Mundial promueve la construcción ligera y abre oportunidades para la madera argentina

Un análisis reciente del Foro Económico Mundial destaca el crecimiento de la construcción ligera como una de las estrategias más prometedoras para reducir el impacto ambiental del sector edilicio. El avance de estos sistemas constructivos, más eficientes y adaptables, también abre oportunidades para industrias vinculadas a materiales renovables, como la madera.



11 de marzo de 2026


La construcción ligera comienza a ganar cada vez más protagonismo en el debate internacional sobre el futuro de la industria de la construcción. Un reciente análisis publicado por el Foro Económico Mundial señala que este enfoque puede convertirse en una herramienta clave para avanzar hacia edificaciones más sostenibles, eficientes y adaptables a las nuevas demandas urbanas.

A diferencia de los sistemas tradicionales, la construcción ligera se basa en estructuras portantes livianas, componentes industrializados y procesos que en muchos casos se realizan fuera del sitio de obra. Este modelo permite optimizar recursos, reducir tiempos de ejecución y disminuir el uso de materiales intensivos en emisiones, como el hormigón o el acero.

El informe destaca que estos sistemas constructivos contribuyen a reducir la huella de carbono del sector, uno de los principales desafíos ambientales de la industria edilicia a nivel global. Al mismo tiempo, la industrialización de los procesos constructivos permite minimizar residuos en obra y mejorar la eficiencia en el uso de materiales.

En ese escenario, la madera estructural certificada aparece como uno de los materiales con mayor potencial. Además de ser un recurso renovable, posee la capacidad de almacenar carbono durante la vida útil de los edificios, lo que refuerza su valor dentro de estrategias de construcción sustentable.

Para Argentina, el crecimiento de este tipo de soluciones representa una oportunidad relevante. El país cuenta con disponibilidad de recursos forestales, especies de rápido crecimiento y una cadena productiva con experiencia en sistemas constructivos en seco, factores que podrían favorecer el desarrollo de soluciones basadas en estructuras livianas.

En esa línea, desde CADAMDA (Cámara de la Madera) señalan que el desarrollo de sistemas constructivos livianos basados en madera puede convertirse en un motor de crecimiento para la cadena foresto-industrial argentina. Según destacan desde la entidad, el país cuenta con disponibilidad de recursos forestales y capacidad industrial para acompañar la expansión de soluciones constructivas más sostenibles.

Desde distintos sectores vinculados a la industria maderera destacan que este cambio de paradigma en la construcción no solo responde a exigencias ambientales, sino también a la necesidad de mejorar la productividad del sector. La posibilidad de acortar plazos de obra, reducir costos logísticos y avanzar hacia procesos más industrializados resulta especialmente atractiva tanto para desarrolladores como para políticas públicas de vivienda.

Al mismo tiempo, el uso de materiales renovables y certificaciones ambientales permite a los proyectos alinearse con estándares internacionales cada vez más exigentes en materia de sostenibilidad.

No obstante, especialistas coinciden en que la expansión de estos sistemas constructivos requiere avanzar en distintos frentes. Entre ellos, la capacitación de profesionales y técnicos en nuevas tecnologías de construcción, el desarrollo de marcos regulatorios que acompañen su implementación y una mayor disponibilidad de información sobre el impacto ambiental de los materiales a lo largo de todo su ciclo de vida.

En un contexto global marcado por la búsqueda de soluciones más eficientes y sostenibles, la construcción ligera comienza a posicionarse como una alternativa con fuerte potencial de crecimiento, capaz de transformar tanto la forma de construir como las oportunidades productivas asociadas a la cadena de materiales.


Fuente: CADAMDA