Aunque requiere una inversión de tiempo y dinero, repintar una casa sigue siendo una de las formas más efectivas de renovar y transformar los espacios del hogar.
18 de mayo de 2026
Después de varios años sin mantenimiento, la pintura de una vivienda puede deteriorarse y hacer que los ambientes luzcan apagados o descuidados. Por eso, repintar sigue siendo una de las alternativas más elegidas para renovar el hogar y mejorar su aspecto general. Para lograr un buen resultado, es clave contratar mano de obra capacitada y organizar previamente el trabajo para reducir tiempos y evitar complicaciones durante la obra.
Al momento de calcular el presupuesto, además de la mano de obra hay que contemplar el costo de los materiales necesarios para completar la tarea. Desde la Cámara Argentina de Pinturerías (CAPIN) señalan que, para una vivienda de aproximadamente 100 m², el gasto estimado en materiales para interiores se ubica entre $700.000 y $1.000.000, según la calidad de la pintura elegida. En cuanto a la ejecución, generalmente se requiere un equipo de dos o tres pintores y, con profesionales capacitados, el trabajo puede finalizarse en alrededor de una semana.

Lo que transmiten los colores en cada ambiente
A la hora de definir los tonos para el hogar, las tendencias 2026 apuntan a crear espacios más versátiles y alineados con las distintas formas de habitar. En un escenario donde el hogar convive cada vez más con el trabajo, el descanso y el bienestar personal, los colores pasan a tener un rol clave en la generación de ambientes que permitan relajarse, reconectar o potenciar la energía y la creatividad.
En ese sentido, Virginia Domínguez, especialista en color de Alba Pinturas, explica que las tendencias actuales buscan acompañar las emociones y necesidades de cada persona dentro de su casa.
“Se trata de ayudar a las personas a crear su lugar perfecto, un espacio que acompañe su ritmo. Ya sea desacelerar, volver a estar en sintonía con el mundo o sentirse energizado y libre”, señala.

El azul aparece como el color central de estas propuestas, gracias a su versatilidad y a su capacidad para adaptarse a diferentes climas y sensaciones dentro del hogar. La tendencia apuesta por tonalidades que puedan utilizarse tanto de manera individual como en combinación, generando espacios dinámicos y con personalidad.


“Cada paleta incluye una familia de tres azules con fuerte personalidad, donde uno actúa como protagonista. Utilizados de manera individual o combinados, estos tonos permiten transformar los espacios y acompañar los distintos momentos de quienes los habitan”, destaca Virginia Domínguez.
Inspirada en los paisajes de invierno, la Paleta del Silencio reúne marrones, neutros y distintos matices de azul que buscan transmitir tranquilidad y equilibrio. La propuesta está pensada para crear ambientes relajados, orientados al descanso y la introspección. El tono protagonista es Profundidad del Océano, un azul de baja saturación que ayuda a generar espacios envolventes, cálidos y profundos.
Por otro lado, la Paleta Bossa Nova toma como referencia las arcillas, los terracotas y los tonos ladrillo, evocando materiales nobles y tradicionales. Los colores tierra aportan calidez y cercanía, favoreciendo ambientes confortables y armónicos. En esta selección, el color destacado es Gris Cobayo, un azul claro que aporta frescura y liviandad frente a la intensidad de los tonos cálidos.
En tanto, la Paleta de la Danza propone una estética más vibrante, alegre y expresiva. Con combinaciones audaces y contrastes marcados, busca crear espacios dinámicos y con fuerte personalidad. En este caso, el Azul Puro —elegido como color del año por Alba Pinturas— ocupa el lugar central y refleja una tendencia que apuesta por ambientes auténticos, creativos y diversos.
Más allá de la cuestión estética, estas tendencias también plantean una nueva forma de pensar el hogar: un espacio emocional donde convivan el descanso, la calma, la expresión personal y la creatividad.
Fuente: La Nación – Propiedades
